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'Poder o potencia, ¿qué compensa más a las marcas?'. Un artículo de Myriam Lage

¿Cuáles son las primeras palabras que te vienen a la mente cuando escuchas el nombre de una marca? Esas impresiones, justo esas, son las que la definen, pues viven en la mente de los consumidores como resultado de las huellas que dejan los logotipos, eslóganes, mensajes de marketing… y todo lo que, en definitiva, escuchamos sobre una marca.

Las marcas, desde el punto de vista del marketing, pueden ser poderosas o potentes. Nike es una marca poderosa, más que Adidas o Champion. Si bien todas transmiten unos valores y nos hacen una promesa, solo Nike ha logrado ser reconocida mundialmente por todos los grupos de edad y perfil social. El grado de empoderamiento de una marca es, por tanto, consecuencia directa del grado de conocimiento que se tiene de la misma.

Ser una marca potente para un mercado objetivo resulta más accesible, pero se debe tener muy claro qué imagen se quiere transmitir y contar con los recursos económicos y creativos necesarios para proyectarla bien, para dejar huella en la mente de los consumidores a los que queremos llegar.

Cómo ganar potencia para tu marca

1.- Primero, define por escrito por qué estás en ese negocio, qué estás haciendo y qué puedes hacer mejor que la competencia. Anota también la razón por la que existe tu empresa y qué objetivo quieres alcanzar. 

2.- Pregúntate qué es lo que la gente quieres que piense cuando escuche o vea el nombre de tu marca: ¿confianza, compromiso, innovación, valentía,...? Recuerda que hay muchos destinatarios (clientes, proveedores, socios, empleados, amigos y familiares,…) y todos tienen que pensar en una única y misma identidad. 

3.- Piensa en las palabras concretas que te gustaría que la gente utilizase cuando hablen de tu empresa. A continuación, haz el ejercicio de preguntar a todas las personas relacionadas con tu empresa por las imágenes que tu marca evoca, y detecta si dan respuestas parecidas o no. Así sabrás si estás manejando bien su imagen o no. 

4.- Determina las ventajas que quieres que la gente asocie a tu negocio, pues eso te ayudará a crear los mensajes a comunicar.  

5.- Define tu marca, poniéndote en el papel de consumidor frente a otras marcas: ¿qué es lo que piensas de un negocio o producto? ¿por qué lo eliges? ¿cómo lo defines? Estas conclusiones te ayudarán a definir un concepto para tu marca que pueda adentrarse en la mente del comprador.

Y lo más importante: recuerda que tienes que construir la marca a través de cada uno de los mensajes que lances, sin excepción, porque así irás construyendo esa conexión emocional y potente con el consumidor que se traducirá, a medio plazo, en confianza. Ser claro y constante, eligiendo los momentos apropiados, es la llave que abrirá la puerta del éxito.

Myriam Lage es directora creativa de Salesland Brands

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